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La ciudad de Calais era una pieza demasiado tentadora para los ingleses. Una urbe que se antoja estratégica para los intereses de Eduardo III Plantagenet, puesto que embarcaciones inglesas pueden,en muy pocas horas, cubrir la franja de mar que les separa del continente además de darle fácil acceso al norte de Francia y a los actuales Países Bajos.

En 1346 al frente de un ejército el monarca inglés invade territorio francés. A su paso van dejando villas y aldeas devastadas y ningún contingente francés parece tener las suficientes agallas (o el suficiente número) para enfrentársele. Mas esto ocurre el 26 de agosto de 1346. Un contingente al mando del Felipe VI de Francia intercepta a los ingleses en las cercanías de Crecy y contra todo pronóstico los franceses son derrotados. Sin apenas suministros y con dificultades para recibir tropas de refresco Eduardo decide entonces que ha llegado el momento de regresar al hogar y emprende la marcha hacia el norte. Hacia Calais.

En el mapa podemos observar la privilegiada situación de calais con respecto a los puertos ingleses (en https://respuestas.tips/desde-que-ano-hasta-que-ano-duro-la-guerra-de-los-100-anos/)

La ciudad sufre un prolongado asedio de 11 meses (4/09/1346 a 03/08/1347) al final del cual los habitantes de la ciudad la entregan a Eduardo III. Los ingleses no pierden el tiempo y fortifican a conciencia la plaza en previsión de futuros sitios. No obstante en el mes de septiembre de 1347 ambos monarcas acuerdan una tregua que se extiende hasta 1350. El azote de la peste negra tiene mucho que ver para que el pacto de no agresión se vaya renovando. De todos modos es una tregua laxa que ninguno de los contendientes respeta ya que huestes de uno y otro lado continúan operando hostigando el territorio dominado por el contrario con pequeñas escaramuzas y cabalgadas como veremos a continuación.

Sin duda la pérdida de Calais supone un grano en el culo en el orgullo francés y desde un primer momento se busca el modo en restablecer el poder francés en la ciudad. Uno de estos intentos va a protagonizarlo Godofredo de Charny a la sazón comandante real de las tropas frente a Calais y el condado de Flandes desde el verano de 1348. A pesar de que enseguida emprende una serie de acciones de acoso sobre la plaza, no cuenta con los hombres y recursos suficientes para que éstas se vean coronadas por el éxito. Aún así consigue cortar las vías de comunicación de Calais o al menos obstaculizar las mismas, incluso construye un fuerte en uno de los accesos a la ciudad. No obstante la precaria paz brinda a Charny la posibilidad de madurar un plan alternativo para hacerse con la ciudad. Con este trofeo que poder entregar a su rey, este segundón de una familia de la baja nobleza borgoñona, podrá seguir medrando. Para muchos como él la conocida como Guerra de los Cien Años va a ser el escenario adecuado para hacerse un nombre a golpe de acero.

Charny ve la posibilidad de aprovecharse de las grietas inherentes al alto el fuego imperante para introducir espías en la ciudad. Espías que le informen del número de tropas existentes tras los muros de Calais, la disposición de las defensas y la calidad de las mismas. Así es como llega a conocer la existencia de un caballero lombardo, Aimeric de Pavia, que tiene bajo su responsabilidad la custodia de una de las torres que jalonan las murallas inglesas. Además este caballero podría relajar su lealtad hacia el monarca inglés según lo abultado de la bolsa de monedas que se le ofrezca. Godofredo ve aquí una valiosa oportunidad de llevarse el gato al agua.
Aimeric detenta una de las torres de la ciudadela erigida al norte de la urbe, aquella que dispone de una puerta que comunica con los muelles de la ciudad y en la mente de Charny comienza a dibujarse el plan que le permita ganar la partida al gobernador de la ciudad John Beauchamp, hermano del conde de Warwick. Primeramente entabla conversaciones secretas con el lombardo para saber cuan dispuesto está a vender a su señor. Según algunos autores Godofredo y Aimeric se reúnen por fin en Lille en julio de 1349. En la citada ciudad el francés le tienta con una bolsa de 20,000 escudos de oro, la cantidad parece agradar al de Pavía y doblega la fidelidad que guarda a Eduardo III. Charny recibe como garantía al hijo del propio Aimeric.

Guerreros ingleses y franceses durante la Guerra de los 100 años (https://www.pinterest.es)

En los meses siguientes el plan para acceder a la ciudad va tomando forma: La noche que Godofredo de Charny elija, una pequeña fuerza francesa se aproximará a la puerta guardada por Aimeric y éste sólo tendrá que bajar el puente levadizo y permitir el acceso a los franceses. Una vez asegurada esta torre, un pequeño destacamento debe atravesar la ciudad hasta la puerta de Boulogne, reducir a la guarnición que la vigila y abrir las puertas. Fuera aguarda el propio Charny con el grueso de las tropas convenientemente ocultas para caer por sorpresa sobre la ciudad dormida.
Primeramente Charny debe dilucidar cómo aproximarse a la ciudad sin ser detectado por los ingleses y en segundo lugar hacer acopio de hombres que engrosen su escasa hueste para abordar con garantías la aventura. Lo primero se muestra harto complicado puesto que Calais está rodeada de marismas y cenagales atravesados por numerosos ríos. Éstos se salvan a través de puentes y calzadas fuertemente vigilados por pequeñas fortalezas y guarniciones permanentes. Además conoce de boca de sus espías que la ciudad dispone de 1,200 soldados profesionales auxiliados por un número indeterminado de milicias y fuerzas auxiliares de peor calidad combativa. Tal vez unos cientos de hombres más.

Para solventar la escasez de tropas Charny entabla contactos con otros nobles y comandantes franceses para solicitarles el auxilio de sus respectivas tropas. De este modo Charny consigue atraer para llevar a cabo el plan un ejército compuesto de 1,500 jinetes y 4,000 infantes. Finalmente cita a todas las partes implicadas para la madrugada del 1 de enero de 1350. Estima la fecha como idónea porque dadas las fechas los centinelas ingleses se encontrarán más relajados en sus funciones pendientes probablemente de las pertinentes celebraciones para dar la bienvenida al año nuevo. La aproximación a la ciudad se desarrollará al amparo de la noche y aprovechando la bajamar. Esto último es importante pues la fuerza que acudirá a la puerta franqueada por Aimeric debe atravesar una lengua de arena entre el mar y los muros de Calais.

Movimiento de las tropas francesas el 1/01/1350 (en Operaciones Especiales en la Edad de la caballería)

Al amparo de la oscuridad de la noche el grueso de ejército se aproxima a las inmediaciones de la ciudad sin ser detectado, se despliegan y ocultan una vez situados junto al puente de Nieulay. Charny con un pequeño destacamento y varios de sus comandantes se desvían hacia la puerta guardada por Aimeric de Pavia. El noble francés quiere supervisar personalmente que la infiltración de sus hombres se cumple sin contratiempos.

Dos escuderos se adelantan a este grupo a modo de exploradores, deben reunirse con el lombardo y cerciorarse de que los ingleses son ajenos al movimiento de tropas. Al cabo de un corto período de tiempo éstos regresan junto a su señor e informan que reina la tranquilidad en la plaza enemiga y que Aimeric sólo abrirá la puerta si recibe previamente el pago acordado. Sus deseos pronto se ven cumplidos y la segunda fase de la operación se pone en marcha. Charny imparte las últimas instrucciones a Oudart de Renty quien va a estar al mando de la fuerza compuesta de 100 hombres de armas y 12 caballeros cuya misión es capturar la ciudadela y atravesar la ciudad para franquear el paso a Charny que regresa al puente de Nieulay en espera de que esto ocurra.

Cuando las primeras luces del día se desparraman sobre las piedras de Calais Renty y los suyos hacen aparición en la puerta de los muelles. El silencio es absoluto. Los nervios están a flor de piel mas no parece que les hayan conducido a un çelada. Después de una angustiosa espera Aimeric les franquea la puerta y apacigua los nervios asegurando que la situación está controlada. Pide a de Renty que él y sus soldados le sigan y la pequeña fuerza se introduce en la ciudad.
Una vez acceden a la torre caen en el cepo. Una fuerza muy superior los sorprende y acaba con ellos. Renty y otros caballeros caen prisioneros.
Mientras tanto el grueso de las fuerzas francesas con Godofredo de Charny a la cabeza aguarda impaciente la apertura de las puertas. Nada saben de la suerte corrida por sus camaradas. El tiempo corre y nada sucede, Charny comienza a temerse los peor pero al fin las hojas de la puerta comienzan a abrirse.

El pasmo es general entre las fuerzas francesas cuando las puertas escupen como un torrente, con el mismo Eduardo III en vanguardia, al ejército inglés cargando contra ellos. El desconcierto es absoluto. Nadie es capaz de reaccionar, esto no se lo esperaban. A continuación el pánico hace estragos entre las filas francesas y la desbandada promete ser general. Charny actúa con premura y consigue retener a la mitad de sus hombres y plantear una defensa con ciertas garantías. La otra mitad huye presa del terror. En la espantada muchos pierden la vida en las marismas ahogados o asaeteados. El terreno cenagoso dificulta sus movimientos y otros tantos soldados se ven pronto atrapados entre el fango. Los ingleses todavía les guardan una nueva sorpresa. Uno de sus flancos es atacado por Eduardo de Woodstock más conocido como el Príncipe Negro.

Asalto a Calais en 1350. Al fondo Charny aguarda a Oudart de Renty emboscado en la puerta de Aimeric (en https://www.alamy.es/imagenes/froissarts.html)

Charny enseguida se percata que ya nada se puede hacer y decide retirarse a través del puente. La operación no es para nada sencilla: Calzadas estrechas, el mar a un lado y al otro, nuevamente las marismas…. La derrota es espectacular. Godofredo de Charny y sus comandantes son capturados.

¿Cómo llegó a oídos del monarca inglés el plan que se gestaba en el campo enemigo?. En este punto las teorías de los cronistas que recogieron el caso son divergentes. Para unos fue un hombre de confianza del lombardo quien advierte a Eduardo de la traición. El rey se apresura a llamar a Aimeric a su presencia y le hace saber que está al tanto de sus tejemanejes. No obstante está dispuesto a perdonarle la vida por tamaña traición si prosigue el plan según lo previsto y conduce a los franceses a una trampa. Para otros es el propio Aimeric quien se apresura a informar al rey tan pronto le confirman la fecha elegida para el ataque el día de Navidad de 1349.
Con tan escaso tiempo de margen Eduardo consigue reunir una pequeña fuerza de 300 hombres de armas y 600 arqueros con los que se traslada a Calais la noche del día 30 y son ocultados de los ojos de todos para evitar filtraciones. El resultado de la empresa ya lo conocemos. Esa noche Eduardo III celebró una fiesta a la que invita a sus prisioneros y en la cual elogia su valentía y destreza en las armas. Pocos días después son conducidos a Londres.

Charny permanecerá bajo custodia inglesa hasta ser liberado un año y medio después. Posiblemente el sonoro fracaso ante los muros de Calais le acompañará el resto de sus días como una pesada losa. Días que se apagarán en 1356 durante la batalla de Poitiers.

Fuentes

  • Froissart, Jean, Crónicas, Madrid, 1988.
  • Mitre Fernández, Emilio, La Guerra de los Cien Años: primer conflicto global en el espacio europeo, Clio & Crimen, Nº 6, 2009
  • Noah Harari, Yuval, Operaciones Especiales en la Edad de la Caballería, Madrid, 2018.

Sergio Balchada

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