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Se llamaba Isabel Berichinaga Garitonandia y su vida se apagó el 17 noviembre de 1936. Falleció en el Hospital Civil de Bilbao al que había sido evacuada desde el frente de Elorrio posiblemente herida de gravedad (AHPV).
En octubre del 36 el gobierno republicano reorganiza las fuerzas con las que cuenta, un amalgama de milicias de diferente signo izquierdista, anarquistas y nacionalistas. Para ello se encamina a crear un ejército regular disciplinado que aunase a todas las milicias.

Miliciana combatiendo en Toledo, verano del 36. (Fotografía de http://www.erepublik.com)

Éstas aunque contaban con una moral muy alta adolecían principalmente de escasa preparación militar, indisciplina y una casi inexistente coordinación entre columnas o batallones a la hora de desarrollar cualquier acción bélica. En dicha reestructuración también se pretendía desmovilizar a las mujeres con la idea de ocuparlas en tareas auxiliares o de retaguardia. En el caso que nos ocupa parece que no se tuvo en cuenta este decreto o bien Isabel Berichinaga actuó en dichas tareas auxiliares, tales como enfermería, cocinas, limpieza de cuarteles de milicias. No obstante en su partida de fallecimiento el juez de instrucción la identifica claramente como miliciana. A la postre no es extraño pues aquellas milicianas pertenecían a partidos o sindicatos de signo revolucionario y fueron muchas las que desobedecieron estas consignas. No obstante en mayo del año siguiente hubo un segundo decreto que pretendió dar por concluida la desmilitarización femenina.
Al comienzo de la guerra civil cientos de mujeres decidieron tomar las armas para enfrentarse a los golpistas. En juego estaban las conquistas sociales alcanzadas con esfuerzo y la esperanza de conseguir la tan ansiada igualdad negada durante tantos siglos. Aceptadas en muchos casos en igualdad de condiciones por los hombres, como compañeras ante las adversidades de la guerra. Euskadi no fue una excepción.
Sirva como ejemplo las nóminas elaboradas por la CNT guipuzcoana y vizcaína. Durante el verano de 1936 encontramos a varias mujeres ejerciendo como milicianas a la par que los varones. Algunas otras constan en las nóminas como cocineras y cobran 6 pesetas al día por su labor, son los casos de las sestaotarras Dolores Martínez Moro y Concepción Álvarez San Esteban o también la barakaldotarra Carmen Montejo Arce (SNAE). Como decíamos antes observamos la presencia en las nóminas del 5 al 31 de agosto de 1936 de milicianas recibiendo el mismo estipendio que sus compañeros que combaten a los fascistas, es decir, 10 pesetas al día. Entre ellas podemos citar a Rufina Angulo Sáez, Manuela Arozamena Sáez, Nicasia Arregui Anabitarte, María Amigo Carnicero, María Gaunza Oroquieta y Pilar Martínez Aguelo (SNAE) de las que lamentablemente desconocemos la suerte que pudieron correr. Al menos conocemos que la joven ovetense de 20 años Macrina Secades Menéndez residente en Pasaia sobrevivió lo suficiente para en septiembre de ese año recalar en Bilbao junto a otras compañeras que reseñaremos más adelante.

Milicianas asturianas (Fotografía en http://cosal.es)

No debemos olvidar que aunque muchas mujeres no participaron en primera línea el trabajo desempeñado en la retaguardia resultó crucial para que sus compañeros pudieran sostener la lucha con garantías de éxito. Así en los combates desarrollados en Donostia en la jornada del 22 de julio la labor desarrollada en Trintxerpe por las compañeras y esposas de los sindicalistas de Avance Marino. Nos lo cuenta Félix Liquiniano histórico del anarquismo vasco, el cual al volante de un coche acude en diversas ocasiones al local que el sindicatura de marineros tiene en Trintxerpe en la procura de explosivos caseros y cócteles molotov: botellas incendiarias y algunos cartuchos de dinamita con la mecha preparada (Chiapuso-Aberasturi, 2009) Mientras un grupo se dedica a la tarea de recaudar cuantas botellas les sea posible, otro se afana en el sindicato elaborando los explosivos y las botellas incendiarias.
Sobre las combatientes anónimas reseñadas se destaca la figura de Casilda Méndez Hernáez. Anarquista afiliada en la CNT donostiarra, militante concienzada detenida durante las revolución de octubre de 1934 mientras transportaba explosivos y amnistiada tras alzarse con el triunfo el Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. Además de participar activamente en los combates desarrollados en Donostia así como también entra en acción en las mayores batallas desarrolladas en suelo guipuzcoano como la batalla de San Marcial y posteriormente la de Irun. Integrante del Grupo Dinamita, acompaña al centenar de pescadores gallegos de Avance Marino que ocupan Peñas de Aya:
…había tal cantidad de compañeros que me tocó estar asando corderos, ¡qué se yo!, y ovejas que me traían hasta preñadas (Chiapuso-Aberasturi, 2009).

Casilda Mendez Hernáez (Fotografía de http://egurrezkoliburuak.blogspot.com.es)

Más adelante aclara que al igual que resto de compañeros llevaba un fusil al hombro y entraba en combate cuando la situación lo requería. Para dos requetés hechos prisioneros la visión de una mujer vestida de miliciana y portando un arma no deja de parecerles al menos exótica.
No quiero decir que mi papel en las montañas de la frontera fue únicamente de cocinera. Como a todo ser viviente que se encontraba allí, no me quedaba otro remedio que participar en los combates  (Chiapuso-Aberasturi, 2009).Casilda desgrana la vida en el frente donde se suple con entusiasmo la escasa preparación militar. Todo se improvisa y se echa mano del sentido común para resolver las dudas y los problemas que van surgiendo. Son pocas las milicianas en puestos de primera línea. Tienen bien presente que se hallan en el punto de mira de los requetés los cuales se ensañan especialmente con ellas si tienen la desgracia de caer prisioneras. Tal vez esta situación les da los arrestos necesarios para afrontar la lucha.
También guipuzcoana, de Tolosa, es Cecilia García de Guilarte la única mujer corresponsal de guerra en todo el Frente Norte (Lezamiz y Urrutia, 2015), es decir desde Euskadi hasta Asturias. Incansable y aventurera esta anarquista relató de primera mano tanto en el efímero periódico donostiarra Frente Popular como más tarde en el rotativo CNT del Norte la vida en las trincheras con una prosa cargada de lirismo.
No debemos olvidar tampoco a la anarquista sestaotarra Julia Hermosilla. El 21 de julio fue integrante de la columna de milicianos exultantes que partió de Bilbao hacia Ochandiano (Otxandio) y Villarreal de Álava (actual Legutio). Junto a ella el histórico libertario Félix Padín el cual testifica la presencia de entre 4 y 5 compañeras integrando la columna. (Padín, 2011) La alegría se puede palpar entre los voluntarios y voluntarias, risas, bromas y vivas a la revolución. Todavía desconocen la que se les avecina y tienen ganas y tiempo para chanzas:
Cuando íbamos para Ochandiano uno sacó allí un; no se si era un pañuelo, rojo y lo puso. Y dice “pues falta lo negro”, y dice una compañera, y dice “Pues lo negro lo pongo yo” (ríe) y hace así por el traje (imita como si se metiera la mano por debajo de una falda) y las puso allí. (Padín, 2011)
Julia tiene su bautismo de fuego precisamente en Otxandio. Sucede el 22 de julio, temprano a la mañana Julia (Azurki, 2011) se encontraba junto a unos soldados del cuartel de Garellano (Bilbao) sentada en una plaza, conocida como de Andikona, anexa a la iglesia parroquial de Santa Marina, edificio utilizado por las milicias como cuartel. Además de Julia y los soldados en la plaza pulula una amalgama de milicianos; mujeres y niños que han ido a por agua a la fuente y esperan pacientemente su turno.

Otxandio sobre 1920 (Imagen de http://www.deia.com)

Dos aviones Breguet XIX sobrevuelan la población (Aguirregabiria y Tabernilla, 2008). La confusión se adueña de la plaza, todos alzan la cabeza al cielo y observan la progresión de ambos aparatos con una mezcla de incertidumbre y curiosidad. Algunas voces se elevan sobre el murmullo general: “Son de los nuestros”. Ahora que se aproximan a menor altura se aprecian los colores de la República pintados en sus alas. Júbilo general, gritos de alegría y vivas. En unos segundos todo cambia de forma violenta. Los aviones dejan caer varias bombas sobre la población, una de éstas alcanza la plaza de Andikona, los alegres gritos de antes se trocan en gritos terror y a seguidamente en gritos de dolor. Fallecen 57 personas de las que había en la plaza. Julia Hermosilla apenas fue consciente de lo ocurrido puesto que la terrible explosión le hizo perder el conocimiento. Al poco tiempo regresó a la realidad en estado de shock y gravemente herida. Para ella los días de miliciana habían acabado. Tocan sin embargo ahora largos meses convaleciente en Bilbao.
No es la última miliciana de la que teneos constancia que fallece en suelo vasco. El 9 de mayo de 1937 fallece en Barakaldo Cesárea Álvarez, incapaz de recuperarse de las heridas sufridas durante un bombardeo en el frente. Cesárea de origen asturiano estaba enrolada en el Batallón Nº 34 Somoza de Asturias (AHPV). El batallón integra la I Brigada Expedicionaria de Asturias y llega a Bizkaia el 4 de abril de 1937. El 9 de mayo el batallón combate en Muxika y en el Bizkargi. Precisamente Muxika cae en manos de efectivos de la I Brigada de Navarra y es posible que esta población sufriese las heridas que a la postre le causarían la muerte a nuestra protagonista.

Cecilia G. de Guilarte (Fotograf´ñia en https://unbarcocargadode.wordpress.com)

El investigador Vargas comenta en su estudio sobre las Brigadas Expedicionarias de Asturias al respecto de la presencia de milicianas en los batallones lo siguiente:
Esta presencia de elemento femenino en los batallones asturianos resultó negativa y escandalosa para las autoridades vascas, fundamentalmente para los nacionalistas, que ya habían tomado medidas para erradicar dicha presencia entre las unidades izquierdistas y anarquistas de su propio territorio (Vargas, 1997).
Empezábamos hablando precisamente de una miliciana natural de Elgeta (Gipuzkoa), Isabel Berichinaga Garitonandia, fallecida en noviembre del 36 con tan sólo 24 años pudo burlar en un principio los decretos del gobierno para desmilitarizarla. Posiblemente no comprendía y por supuesto no compartía las medidas que pretendían adoptar desde arriba para que dejase de empuñar el fusil y se reintegrase a otras labores en la retaguardia. Quería defender sus ideas por si misma desoyendo reprobaciones y evitando las zancadillas que muy probablemente se fue encontrando en su vida como miliciana.

Relación de milicianas que combatieron en Euskadi (AHPV y SNAE)

  • Álvarez, Cesárea. Natural de Asturias e integrante del batallón Asturias Nº 34 Somoza. Fallecida debido a heridas sufridas en el frente.
  • Amigo Carnicero, María. Natural de Valoria la Buena (Valladolid) y residente en Pasaia; de 36 años y afiliada a la CNT.
  • Aguirre Durana, Ignacia. Retén de milicias de la CNT de Amara.
  • Angulo Sáez, Rufina. Natural de Logroño y residente en Pasaia; de 38 años y afiliada a la CNT.
  • Arozamena Sáez, Manuela. Natural de Polanco (Cantabria) y residente en Herrera; de 29 años y afiliada a la CNT.
  • Arregui Anabitarte, Nicasia. Ganuza, María. Natural de Urbiola (Navarra) y residente en Herrera (Gipuzkoa); de 24 años de edad y afiliada a la CNT.
  • Berastegui, Jacinta. Afiliada a la CNT. El 19 de agosto integra una partida de milicianos que a las órdenes de un oficial francés.
  • Berichinaga Garitonandia, Isabel. De 24 años. Oriunda de Elgeta y residente en Bergara. Fallecida debido a heridas sufridas en el frente. Casada y madre de un hijo.
  • García Tarrero, Luciana. Natural de Donostia, 22 años. Afiliada a la CNT.
  • Garciarena Goñi, Leonor. Natural de Errentería (Gipuzkoa) y residente en Pasaia; de 29 años y afiliada a la CNT.
  • Garciarena Goñi, Luisa. Natural de Tolosa (Gipuzkoa) y residente en Pasaia; de 23 años y afiliadad a la CNT.
  • Gastambide Herrero, Ángeles. 21 años, sin afiliación. Integrante del retén de Villa Mundaiz.
  • Gastiguieta Sánchez, Esperanza. Retén de milicias de la CNT de Amara.
  • Gaunza Oroquieta, María. Natural de Urbiola (Navarra) y residente en Herrera (Gipuzkoa); de 24 años de edad y afiliada a la CNT.
  • González Armendariz, Joaquina. Natural de Donostia, 25 años Afiliada a la CNT.
  • Ibar Ramírez, Rogelia. Natural de Santander y residente en Pasaia; de 29 años y afiliada a la CNT.
  • Guezaga Aradia, Irene. Retén de milicias de la CNT de Amara.
  • Juanes Baldón, Elisa. Natural de Mayorga (Valladolid) y residente en Pasaia; de 22 años y afiliada a la CNT.
  • Lacunda, Pilar. Afiliada a la CNT. El 19 de agosto integra una partida de milicianos que a las órdenes de un oficial francés.
  • Marquina García, Catalina. Natural de Barakaldo (Bizkaia), 21 años. Afiliada a la CNT.
  • Martínez Aguelo, Pilar. Natural de Zaragoza y residente en Herrera; de 18 años y afiliada a la CNT.
  • Mola Urtasun, Pilar. Retén de milicias de la CNT de Amara
  • Nogueruela Porres, Angelita. Retén de milicias de la CNT de Amara.
  • Olmedo, Ascensión. Natural de Alza y residente en Pasaia; de 20 años y afiliada a la CNT.
  • San Martín Aperte, Angelita. Retén de milicias de la CNT de Amara.
  • Santamarina, Juanita. Natural de Donostia y residente en Herrera; cuenta con 16 años y está afiliada a la CNT
  • Secades Menéndez, Macrina. Natural de Oviedo y residente en Pasaia (Gipuzkoa); de 30 años de edad y afiliada a la CNT.
  • Següane Fernández, Rosario. Posiblemente el primer apellido sea Seoane y se trate de un error en el documento. Natural de Pontevedra y residente en Pasaia; de 28 años y afiliada a la CNT.
  • No queremos dejar atrás a la miliciana conocida como La Riojana de la cual Casilda Méndez nos informa que fue hecha prisioner a bordo de un camión blindado en el frente de Oiartzun. (Chiapuso y Jimenez de Aberasturi, 2009)

Fuentes

  • Archivo Histórico Provincial de Vizcaya. (AHPV)

  • Archivo Nacional de Eskadi. (SNAE)

  • Entrevista a Félix Padín, 07/07/2011

    Bibliografía

  • Aguirregabiria, Josu M.; Tabernilla, Guillermo. El Frente de Álava. I Parte. De la Sublevación a Vísperas de la Batalla de Villarreal. Bilbao, 2008.
  • Azurki, Aitor. Maizales Bajo la Lluvia. Testimonios de los Últimos Gudaris y Milicianos de la Guerra Civil en Euskadi. Irún, 2011.
  • Chiapuso, Manuel; Jiménez de Aberasturi, Luis Mª. Los Anarquistas y la Guerra en Euskadi. San Sebastián, 2009.
  • Lezamiz, Julen y Urrutia , Ana, Escritos de Cecilia G. de Guilarte. Segunda República y Guerra Civil. Uno Editorial, 2015.
  • Vargas Alonso, Francisco M. Euzkadi y el Norte Republicano. Las Brigadas Asturianas y santanderinas en el frente vasco, Eusko Ikaskuntza, 1997.
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Sergio Balchada

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